Una investigación publicada en Journal of Clinical Medicine analiza cómo combinar el uso del parche ocular con ejercicios visuales digitales realizados en casa puede favorecer la recuperación visual de niños con ambliopía persistente.
El tratamiento del ojo vago infantil continúa evolucionando gracias a la investigación científica y a la incorporación de nuevas herramientas de entrenamiento visual.
Un estudio publicado en febrero de 2026, en el que ha participado Juan Antonio Portela-Camino, del Departamento de Optometría de Clínica Begira, junto con investigadores de distintos hospitales y universidades españolas, ha analizado los resultados de combinar el tratamiento tradicional con parche ocular y ejercicios digitales de aprendizaje perceptivo.
Los resultados observados son prometedores, especialmente para aquellos niños cuya visión ha dejado de mejorar con el tratamiento convencional.
¿Qué ocurre cuando el tratamiento del ojo vago deja de funcionar?
La ambliopía, conocida popularmente como ojo vago, es una alteración del desarrollo visual que provoca una disminución de la agudeza visual que no se explica únicamente por la graduación del ojo.
Uno de los tratamientos habituales consiste en utilizar un parche para tapar el ojo con mejor visión y estimular el ojo ambliope.
Aunque este procedimiento puede conseguir mejoras importantes, algunos niños alcanzan un punto en el que su agudeza visual deja de progresar, incluso cuando continúan utilizando el parche.
Ante esta situación, los investigadores quisieron estudiar si incorporar ejercicios digitales específicos podía favorecer una mejoría adicional.
Un estudio con 40 niños y dos fases de tratamiento
La investigación analizó la evolución de 40 pacientes pediátricos, con una edad media de 9,4 años, atendidos en el Hospital de Mérida entre 2022 y 2025.
Los participantes presentaban distintos tipos de ambliopía, incluyendo casos relacionados con diferencias de graduación entre ambos ojos, estrabismo y determinadas enfermedades oculares congénitas.
El protocolo se desarrolló en dos fases.
Primera fase: tratamiento convencional
Los pacientes recibieron corrección óptica y tratamiento con parche ocular, siguiendo las indicaciones médicas, hasta que la mejoría de la agudeza visual se estabilizó.
Segunda fase: tratamiento combinado
Una vez alcanzado ese punto, se incorporó un programa de aprendizaje perceptivo mediante ejercicios digitales realizados en casa, manteniendo la oclusión cuando estaba indicada.
Para ello se utilizó la plataforma Visionary, que incluye actividades interactivas adaptadas a la capacidad visual de cada paciente.
El programa habitual consistía en sesiones de 30 minutos, cinco días por semana, con seguimiento profesional.
¿Qué resultados obtuvo la investigación?
Los investigadores observaron nuevas mejoras en la agudeza visual después de incorporar el entrenamiento digital al tratamiento.
Durante la primera fase, con el tratamiento convencional, la agudeza visual media pasó de 0,45 a 0,26 logMAR.
Tras la segunda fase, con el tratamiento combinado, mejoró hasta alcanzar una media de 0,13 logMAR.
En esta escala, cuanto menor es el valor, mejor es la agudeza visual.
También se registraron mejoras en la percepción de profundidad o visión estereoscópica, aunque estas fueron más moderadas y variaron según las características de cada paciente.
Los niños cuya ambliopía no estaba asociada a determinadas patologías oculares congénitas obtuvieron, en general, mejores resultados finales de agudeza visual que aquellos con patologías asociadas.
La constancia en los ejercicios visuales puede marcar la diferencia
Uno de los aspectos más interesantes del estudio fue la relación entre el tiempo dedicado al entrenamiento digital y la evolución visual.
Los investigadores compararon a los niños que habían realizado menos de diez horas acumuladas de ejercicios con aquellos que habían completado diez horas o más.
El 72 % de los pacientes que realizaron al menos diez horas de entrenamiento alcanzó los criterios de éxito visual definidos en el estudio, frente al 40 % de quienes realizaron menos de diez horas.
Estos resultados sugieren que la constancia puede desempeñar un papel importante en los programas de aprendizaje perceptivo.
Sin embargo, los investigadores advierten de que existen otros factores que pueden influir en la recuperación y que la relación observada no demuestra por sí sola que realizar más horas de ejercicios sea la causa de una mayor mejoría.
Una investigación que abre nuevas posibilidades
Los resultados respaldan el interés de seguir investigando las terapias visuales digitales como complemento del tratamiento convencional de la ambliopía.
No obstante, el estudio incluyó un número reducido de pacientes y no contó con un grupo de control independiente. Por ello, todavía son necesarias investigaciones adicionales para confirmar la eficacia del protocolo y determinar qué pacientes pueden beneficiarse más.
El entrenamiento digital no debe entenderse como un sustituto del parche ocular ni como una solución válida para todos los casos, sino como una posible herramienta complementaria que requiere valoración y supervisión profesional.
Clínica Begira, comprometida con la investigación y la salud visual
La participación de Juan Antonio Portela-Camino en esta investigación refleja el interés de Clínica Begira por contribuir al avance del conocimiento en optometría y salud visual.
En Clínica Begira, oftalmólogos y optometristas trabajamos de forma conjunta para ofrecer una atención completa, personalizada y adaptada a las necesidades de cada paciente.
Creemos que comprender qué ocurre con la visión, conocer las posibilidades de tratamiento y contar con un seguimiento adecuado son aspectos fundamentales para cuidar la salud visual, especialmente durante la infancia.
Nuestro compromiso es acompañar a los pacientes y a sus familias, ayudándoles a entender su situación y las opciones disponibles en cada caso.
Referencia científica
Pérez-Benito, M., Amigo-Gamero, R., Calderón-González, T., Cardona-Pérez, J. de la C., Martín-González, S. y Portela-Camino, J. A. (2026).
Combined Occlusion Therapy and Home-Based Perceptual Learning in Children with Persistent Amblyopia: A Longitudinal Case Series.
Journal of Clinical Medicine, 15(5), 1817.
Artículo original: https://doi.org/10.3390/jcm15051817
